Elías y los Bloques Perdidos en la Cocina de Abuela

Spanish · 2 min read · Values: Believing in yourself, Kindness and compassion, Tikkun Olam (repairing the world), Honesty and truthfulness

Elías estaba jugando con sus bloques de colores en la cocina de su abuela cuando algo extraño sucedió: un bloque rojo brillante desapareció en el aire, luego uno azul, y luego otro más.

—¡Abuela! —gritó Elías—. ¡Los bloques se están escapando!

Abuela levantó la vista de su té. —Ay, mi amor, los bloques no pueden escapar solos —dijo con una sonrisa.

Pero Elías encontró una pista: pequeñas huellas de polvo brillante en el piso. Las siguió detrás del refrigerador, debajo de la mesa, alrededor de la despensa. Y entonces escuchó: *¡plo, plo, plo!*

¿Quién estaba construyendo con sus bloques?

Detrás del horno encontró a tres criaturas diminutas que no había visto antes: un osito de orejas grandes, un pajuelo tímido y un dragoncito gris. Estaban construyendo una casita muy pequeña con los bloques de Elías.

Elías sintió algo raro en su pecho: no estaba furioso, estaba triste. —¿Por qué no pidieron permiso? —preguntó con voz suave.

El osito bajó la cabecita. —Dormíamos en bloques viejos en la calle. Nos dolía el frío. Queríamos... una casita.

Elías miró la pequeña construcción. Era hermosa. Miró a las criaturas. Tenían frío.

Entonces Elías hizo algo que lo sorprendió a él mismo: sonrió.

—Vamos a construir una casita juntos —dijo—. Una de verdad.

Trabajaron toda la tarde. Elías traía bloques, el osito los pasaba, el pajuelo los apilaba muy recto, y el dragoncito ponía los bloques de colores en los lugares más bonitos. Abuela les dio manzanillas calientes y pan tostado con miel.

Cuando terminaron, la casita era enorme y acogedora.

—Gracias, Elías —susurró el dragoncito—. Ahora no estamos solos.

Elías se recostó en la almohada de su cama. Por la ventana veía la luz de la cocina, donde sus amiguitos dormían cálidos en su nueva casita. Su corazón estaba contento. Cerró los ojos lentamente. Las criaturas estaban seguras. Él había hecho bien. Su respiración se hizo tranquila y profunda.

Talk about it

Elías shared his blocks and built a home for creatures who were cold and alone.

Three questions for lights-out

  1. ¿Cómo se sintió Elías cuando descubrió quién tomaba sus bloques?
  2. ¿Por qué decidió Elías ayudar a las criaturas en lugar de enojarse?
  3. ¿Qué sentiste cuando viste que todos trabajaban juntos para construir la casita?

Words worth knowing

despensa
lugar donde la abuela guarda la comida
huellas
marcas que dejan los pies o las cosas en el piso
pajuelo
pájaro pequeño y tímido
manzanilla
té caliente hecho de flores que ayuda a relajarse
acogedor
cálido y cómodo, donde uno se siente protegido

¿Es apropiado para mi hijo de 5 años?

Sí. La historia habla de compartir y ayudar sin ser asustadora. Tiene un ritmo lento y tranquilo perfecto para la hora de dormir.

¿Por qué Elías no se enojó?

Cuando vio que las criaturas tenían frío y miedo, Elías sintió compasión. Aprendió que a veces entender por qué alguien hace algo es más importante que enojarse.

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