Elías y el Tren de los Bichos Perdidos

Spanish · 4 min read · Values: Kindness and compassion, Honesty and truthfulness, Believing in yourself, Tikkun Olam (repairing the world)
Illustration for Elías y el Tren de los Bichos Perdidos

Elías subió al tren de montaña con su mochila llena de bloques de colores. Le encantaba construir, y ese viaje le daría tiempo para armar algo especial. Pero cuando el tren comenzó a subir entre las colinas, algo extraño pasó.

Un pequeño Bichucho peludo —mitad erizo, mitad nube— salió corriendo por el pasillo, asustado. Llevaba un reloj de bolsillo que brillaba como si proviniera de otro tiempo. El Bichucho chocó contra las rodillas de Elías y se metió debajo del asiento.

«Espera, no tengas miedo», susurró Elías.

El tren frenó de repente. Un pasajero mayor se levantó, molesto. «¿De dónde salió ese animal? ¡Lo voy a denunciar al conductor!» Elías sintió que su corazón se aceleró. Podría mentir, decir que no sabía nada. Nadie lo sabría. Pero miró al Bichucho temblando bajo el asiento.

«Es mío», dijo Elías con la voz clara. «Lo siento, se asustó. Voy a cuidarlo».

El pasajero gruñó y se sentó. Elías sacó al Bichucho con gentileza y lo sostuvo en sus manos. El pequeño animal dejó caer el reloj, que rodó por el suelo del tren. Cuando Elías lo recogió, vio que sus manecillas giraban hacia atrás.

«¿Eres un coleccionista de bichos?», preguntó una niña desde el asiento de enfrente. Se llamaba Matilde y tenía los ojos curiosos. «Yo también». Sacó tres criaturas de su bolsa: un Saltatín con orejas de conejo, una Brujita azulada y un Ronroneador peludo.

Elías sonrió. «Nunca había visto un tren donde viajaran tantos».

Matilde le explicó que el reloj que sostenía era especial: los Bichuchos viajaban a través del tiempo en los trenes de montaña, buscando sus propias épocas perdidas. «Este», señaló al Bichucho nube-erizo, «debe pertenecer a hace cien años. Por eso tiene tanto miedo».

Elías tuvo una idea. Sacó sus bloques de la mochila y comenzó a armar una pequeña casita en el asiento. Mientras construía, el Bichucho dejó de temblar. Olisqueó cada bloque, tocó las texturas con sus patitas diminutas y emitió un sonido como una campanilla lejana.

Matilde añadió sus propios bichos alrededor de la casita. El Saltatín saltaba de bloque en bloque. La Brujita hacía aparecer flores de hielo en las esquinas. El Ronroneador dormía feliz en el tejado.

Cuando el tren llegó a la estación siguiente, Elías vio algo mágico: el reloj comenzó a brillar más fuerte, y el Bichucho nube-erizo dejó escapar un suspiro de paz. Sus ojos ya no mostraban miedo, sino reconocimiento. Saltó del tren hacia una niebla dorada que flotaba en el andén, y desapareció.

«Encontró su hogar», dijo Matilde, tomando la mano de Elías.

Mientras el tren volvía a arrancar, Elías guardó sus bloques. Había construido más que una casita: había ayudado a un pequeño amigo perdido a encontrar el camino de regreso.

Las colinas se volvieron azul oscuro cuando la noche llegó. El tren se mecía suavemente, y Elías apoyó la cabeza contra la ventana fría. Las estrellas brillaban entre las montañas. Su corazón se sentía cálido, pesado de sueño. Matilde ya estaba dormida en el asiento de al lado, sus manos todavía sosteniendo al Ronroneador, quien ronroneaba muy, muy bajito.

Elías cerró los ojos y sonrió. Había hecho una diferencia. Los bichos perdidos tenían su hogar, Matilde tenía un amigo, y él tenía un secreto hermoso que guardería para siempre.

El tren subía lentamente hacia las montañas dormidas.

Talk about it

Elías helped a scared creature find its way home by being kind and honest.

Three questions for lights-out

  1. Why do you think Elías told the truth about the Bichucho instead of hiding?
  2. What do you think the little creature felt when Elías built the house for it?
  3. Would you have helped the lost Bichucho like Elías did? Why or why not?

Words worth knowing

Bichucho
A magical tiny creature, half fluffy animal, half cloud.
reloj de bolsillo
A fancy watch you carry in your pocket that tells special time.
asustado
Feeling scared or frightened about something.
manecillas
The long and short hands on a clock that show the time.
Tikkun Olam
Helping to make the world a better and kinder place for everyone.

Is this story scary for young children?

No. While the Bichucho is frightened at first, the story is gentle and comforting, ending with the creature finding peace and the child falling asleep peacefully.

Why does the story mention time and clocks?

The magical clock shows that helping someone lost—whether in time or place—is about compassion. It's a poetic way to say Elías helped something truly lost find its home.

Create a personalized bedtime story for your child